El término «géiser» proviene del verbo islandés geysa (emanar, brotar). El Gran Geysir fue el primero en ser descrito en una fuente impresa en Europa, y en sus tiempos de gloria lanzaba agua a más de 80 metros de altura. Hoy en día, Geysir está mayormente inactivo debido a cambios sísmicos y a la intervención humana (antiguamente se le echaba jabón para forzar erupciones).
Sin embargo, el verdadero protagonista actual es su «hermano menor», Strokkur. Es extremadamente fiable: entra en erupción cada 5 a 10 minutos, lanzando una columna de agua hirviendo que puede alcanzar los 20 o 30 metros de altura. Es el espectáculo geotérmico más fotografiado de Islandia.
Para que un géiser exista, se necesitan tres elementos que Islandia tiene de sobra: una fuente de calor (magma cerca de la superficie), agua subterránea y un «sistema de tuberías» natural. El agua en las profundidades se calienta por encima de los 100°C debido a la presión, pero no llega a hervir. Cuando finalmente se convierte en vapor, la presión empuja la columna de agua hacia arriba, provocando la explosión que vemos en la superficie.
Haukadalur no es solo Strokkur. Mientras esperas la siguiente erupción, te recomiendo pasear por el sendero para ver:
No hay viaje a Islandia completo sin el Círculo Dorado. Reserva tu experiencia con nosotros y disfruta de un transporte cómodo y guías que te contarán todos los secretos del valle.Ver excursiones a Geysir →
Seguridad ante todo: El agua sale a casi 100°C. Nunca cruces las cuerdas de seguridad y ten cuidado con la dirección del viento; si te pones del lado hacia donde sopla, la nube de vapor (y agua caliente) te empapará a ti y a tu cámara.
Truco para la foto: Si usas tu smartphone, utiliza el modo «Ráfaga» o graba en «Cámara Lenta». El momento en que se forma la burbuja azul antes de estallar dura apenas una fracción de segundo, y es la foto que todo el mundo quiere llevarse a casa.